Levantado el toque de queda en Birmania: el gobierno militar socialista cree haber aplastado la revuelta
De hecho, las frases rescatadas por un periodista del IHT de parte de ciudadanos birmanos dan buena muestra de ello:
- “No es paz lo que ves aquí, es silencio, un silencio forzado. Somos los esclavos de los militares. Quedemos democracia. No queremos esperar más. Pero tenemos miedo de sus armas”.
- “Guarda el bolígrafo y el papel en tu bolsillo, tienen espías por todas partes”.
- “No hemos visto nada parecido a esto en toda nuestra historia. Incluso en la época colonial británica, se dejaba de perseguir a la gente cuando entraban en un monasterio”.
- “Queremos hacer explotar nuestros sentimientos, pero si lo hacemos, ¿quién nos ayudará? ¿La ONU? ¿EEUU? ¿China? Todos dijeron que nos ayudarían. Pero lo único que hicieron fue bla, bla, bla”.
- “[Sobre la condena de la ONU a la violenta represión de las protestas] ¿Realmente cree el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que el régimen aquí se va a preocupar por esta declaración?”
- “No tengo esperanza para mis hijos. Ellos se convertirán en granjeros como yo”.
- “Las sanciones sólo dañan a la gente como nosotros y a los trabajadores; al gobierno no le preocupan. No hay pedidos desde Europa porque no confían en este gobierno. Estoy pensando en cerrar mi fábrica”.
- “Nos sentimos sin líder. Será muy difícil reiniciar las protestas. Quizás pequeñas protestas esporádicas serán posibles, pero no grandes manifestaciones por ahora”.
- “Sin ayuda exterior, paciencia, paciencia, paciencia es todo lo que nos queda, y la junta [militar socialista] lo sabe. Están aprovechándose de la tolerancia y el buen corazón budista”.
Y mientras los ciudadanos birmanos manifiestan estas opiniones en secreto a los periodistas del NY Times, las calles de Rangún se llenan de carteles con fotos de los desaparecidos, de los que nadie sabe nada.

Esta es a día de hoy, la situación en Birmania. Pero como dijo Zapatero, “es pronto para sacar conclusiones”. Haciendo caso al gurú de la eterna sonrisa, no voy a sacar conclusiones, pero me quedo con lo que una niña birmana de 9 años escribió en su diario cuando oyó que los militares estaban disparando a los monjes: “Por favor, solucionad este problema”.














Tengo la misma sensación que me quedó tras la masacre de la Plaza de Tiananmen…
Comment by Elentir — 21 October, 2007 @ 7:43 pm
Represión, muerte y silencios
Miedo, terror, desaparecidos,
y otra vez la rueda del olvido
Y otra vez muerte, locura y horror
Cárcel y esclavitud,
y otra vez la indiferencia.
Se apaga la llama de la libertad,
se ahoga la esperanza.
Y otra vez la rueda del olvido.
La bota asesina de las dictaduras
implacable y asesina como siempre
manda sobre la vida y la muerte.
Impotencia, miedo y penurias
triste destino el de un pueblo
hambriento de justicia y de pan.
Pero otra vez el sufrimiento
y otra vez gira y gira
la rueda del olvido
Comment by Patroclo — 21 October, 2007 @ 9:27 pm
Lo has bordado Patroclo, no se puede decir nada más.
Qué desgracia
Comment by Morena — 21 October, 2007 @ 10:26 pm