Parece ser que las "dos tardes" de economía no dieron para mucho. De hecho, queda confirmado que no. El presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero se descolgó ayer con una artimaña electoralista disfrazada de "ayuda de papá Estado para los pobres jóvenes" que hasta a los que somos legos en temas económicos nos ha parecido ridícula, inútil, panfletista y demagógica, aparte de despilfarradora.
Y uno podrá no ser un experto en economía, pero sí sabe bastante del mercado del alquiler de pisos, como "eterno-alquilado-incapaz-de-comprarme-un-piso" que soy. Y por ello no puedo mas que calificar la medida electoralista parte del paquete de promesas "gratis-total" a las que se ha lanzado el gobierno, como una pesada broma de muy mal gusto.
Broma pesada simplemente por el hecho de que porque nos regalen 200 euros para el alquiler, ni va a aumentar el número de pisos en el mercado del alquiler, ni va a animar a los propietarios a alquilar, ni mucho menos va a hacer disminuir los precios (sino más bien todo lo contrario). En este país no hay un problema de demanda (que la hay, y muy elevada), sino de oferta de pisos en alquiler, y por lo tanto es lo que hay que impulsar.
Lo que debería hacer el gobierno de Rodríguez Zapatero y su flamante ministra de vivienda Carmen (con N al final) Chacón es lanzar un paquete de medidas liberalizadoras del mercado de alquiler y judiciales paralelas que doten de seguridad jurídica a los propietarios, se afiance con datos que es más rentable alquilar un piso que tenerlo vacío, y que el propietario cuente con el apoyo de la justicia y la policía para que ante cualquier problema (grave) con el inquilino, pueda echarlo a la calle en el menor tiempo posible. Esto es simple y llanamente defensa de la propiedad privada.
Yo he estado aguantando a unos vecinos (él y ella) completamente locos, drogadictos, con peleas permanentes, destrozando lo poco o nada que les quedara en casa, sin pagar el alquiler ni agua ni luz al propietario, metiendo a todos los "colegas", "tronkos" y perros que les venían en gana en el piso, y a pesar de que la policía tuvo que visitarlos en numerosas ocasiones por las peleas que se organizaban, no hubo formas de echarlos. Y no hubo forma de echarlos porque tras 6 meses intentándolo el dueño del piso (no podía cortarles el agua ni la luz porque entonces lo denunciaban a él) y a pesar de que le estaban destrozando (literalmente) el apartamento, fueron los propios inquilinos los que decidieron irse, antes incluso de que la "veloz" justicia actuase. Descanso nos dejaron en el bloque, sí, pero pobre del propietario al que pillaran después. Al propietario de este piso le hicieron perder al menos 6 años de vida con el estrés, y ahora el piso se encuentra (tras las adecuadas obras para reconstruir los destrozos) cerrado a cal y canto: "Mientras yo viva, este piso no se vuelve a alquilar, te lo juro", afirma ahora el pobre hombre.
Por lo tanto, y aunque Rodríguez Zapatero "regale" 210€ del presupuesto público, a este señor no le van a convencer para que vuelva a alquilar su piso. Como él muchos más. Y si hay poca oferta y mucha demanda, los precios…
Más bien considero yo esta medida como mero electoralismo para paletos. Sí, para paletos. Porque hay que ser muy paleto para creerse las maravillas de esta medida, que mientras despilfarra presupuesto público necesitará ser acompañada de la correspondiente subida de impuestos a los padres de estos chicos a los que se les facilita, con dinero público, que se vayan de casa. Eso o un déficit público que alejará las inversiones y la confianza en la economía española y que contribuirá a acelerar la llegada de la recesión económica. El dinero regalado por el Estado es el más caro de todos los dineros.
Pero además, esta medida se engloba en esa táctica electoral eternamente socialista del "que me voten por que me deben algo". El gobierno de Rodríguez Zapatero cree que con esta medida conseguirá muchos votos de gente joven. No deja de ser una mera "compra de votos" como lo es cualquier tipo de subvención pública o dinero directo procedente del Estado.
Ya lo ha hecho esta legislatura con los homosexuales, de los que cree que le deben estar eternamente agradecidos por haberles abierto las puertas de unos supuestos derechos. Y ahora lo intenta con todos los jóvenes. Zapatero lleva 4 años comprando votos, y lo triste es que es muy probable que lo consiga. Con la escasa educación y formación de gran parte de los jóvenes españoles, logrado tras sus correspondientes años de analfabetismo estatal vía LOGSE, es bastante factible que los jóvenes se crean el "gratis total" de Zapatero.
Por ello no es de extrañar que el presidente pretenda sumir aun más a los jóvenes en la ignorancia, con asignaturas tipo Educación para la Ciudadanía y con un sistema educativo que permite pasar de curso hasta con 4 suspensos en la enseñanza secundaria. La permanencia de los socialistas en el poder les va en ello.
Socialdictadura pura y dura.