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No, no y no: esto no es viudedad

Me niego. No sé qué significa en Alemania “quedarse desprotegido del sistema social”, pero como ya conté, argumenté y razoné, una pareja homosexual no tiene el derecho a cobrar una pensión de viudedad. No voy a volver a remontarme a los orígenes para explicar por qué considero que este derecho no existe. Los interesados que lo lean aquí. Pero puesto que una pareja homosexual no está genéticamente preparada para dar a la sociedad eso por lo que la sociedad protege a las parejas heterosexuales, esto es, hijos, descendencia, perpetuación de la especie y en definitiva sostenimiento y supervivencia de la sociedad, no tiene que beneficiarse de las prebendas que sí son otorgadas a quien sí está genéticamente preparado y sí asume esas responsabilidades. Lo dicho: a iguales obligaciones iguales derechos. Si lo primero no se cumple lo segundo tampoco. Y menos con mis impuestos.

Pero con lo políticamente imbéciles que nos estamos volviendo, esto caerá en saco roto y la sentencia del Tribunal de Justicia Europeo sentará jurisprudencia. Y además me tildarán de homófobo.

Maya, no es España sola. Es Europa entera la que se va al carajo.

Visto en DM.

Elecciones 2008: Los gays prefieren a Espe sobre Rajoy

¿Recordáis cuando se me atacó por el estudio de voto en Chueca que revelaba que el PP había arrasado porque “en Chueca no vivían gays” y por lo tanto el estudio no tenía validez? Pues bien, en menos de 10 meses Chueca a sufrido una invasión y de repente miles de gays se han mudado allí a vivir.

Esto es lo que se deduce de la noticia que han publicado a bombo y platillo y al unísono las dos organizaciones más financiadas por Esperanza Aguirre. No me extraña que le devulevan el favor.

Y es que dejando al margen lo voluble de los argumentos de estas organizaciones y de la progresía en general cuando en mayo de 2007 no vivían gays en Chueca y ahora de repente sí (con el intermedio de “reduzco Chueca al mínimo y sumo PSOE + IU para sacar sólo 20 votos de ventaja al PP") lo que queda claro es que Esperanza Aguirre es la líder favorita de los gays madrileños, ya que en la evolución de voto que se aprecia en la noticia publicada por el tándem COGAM-FELGTB se puede apreciar cómo Esperanza Aguirre gana en Chueca (2007) mientras que Mariano pierde (tened en cuenta que en la línea roja están sumados los votos de PSOE e IU, que si no…).


En cualquier caso tampoco es que Rajoy sea "hiperodiado" por los homosexuales. El PP obtiene (siempre según los datos de COGAM-FELGTB) 2248 votos en las mesas que según ellos se corresponden con Chueca mientras que el PSOE obtiene 2461, sólo 213 votos más. En porcentajes representan un 44,47% frente a un 40, 62%. IU obtiene poco más de un 7% de votos (411).

Así que me sorprende que la progresía marica ande tan contenta, porque por mucho que sumen y resumen los votos de IU y PSOE, el titular de la noticia se puede volver en su contra muy fácilmente, como por ejemplo:

  • Titular 1: "¡Exclusiva! ¡Los homosexuales prefieren a Esperanza Aguirre!"
  • Titular 2: "Cuatro de cada 10 gays eligen a Mariano Rajoy, 4 y medio a Zapatero y medio a Gaspi"
  • Titular 3: "Se buscan las piernas sin torso que votaron a IU en Chueca"

Por cierto, que al igual que en mayo yo publiqué los enlaces a los sitios de donde me había descargado los excels con la información de votos por mesa electoral, esta vez no los he encontrado. Sólo he encontrado los resultados agregados por distrito, pero no por mesa. Y estos enlaces tampoco figuran en la web de FELGTB. Pero como soy bueno, me fiaré de lo que han publicado. Más que nada porque con resultados tan poco llamativos para la izquierda, no creo que hayan mentido (aunque nunca se sabe).

Es decir, que menos lobos y menos gráficas con el eje de ordenadas truncado…emoticon

Juego de agudeza visual y dobles, triples, etc. raseros

La siguiente foto forma parte de la campaña promocional de “Clandestinos”, una película (de temática gay) en la que un jarrai se lía con un Guardia Civil.


Como podéis ver, la imagen no puede ser más desafortunada. Por ello, tras la aparición de dicha foto en la revista ZERO, algunos se han preguntado si se está haciendo apología del tiro en la nuca. Otros directamente han ido al grano y han acusado a la revista de hacer apología del tiro en la nuca.

Como no podía ser de otra forma, la izquierda marica ha reaccionado justamente como era de esperar, tildando de extrema derecha, ultraconservadores, etc. etc. tanto al medio como a la asociación, por escandalizarse por la imagen, imagen que según ellos, “se explica en el contexto de la película”.

Pues bien, veamos cómo se explica la imagen. Propongo un juego de agudeza visual a ver cual es el resultado. Imaginad que arrodillado en lugar de un Guardia Civil hay un concejal socialista. ¿Jugamos?

Cuestionario para Zerolo

¿Qué diría Zerolo (and COGAMFELGTBcía) si obligaran a los niños a contestar a un cuestionario como este?:

1. ¿Qué piensas que causó tu homosexualidad?

2. ¿Cuándo y cómo decidiste que eras homosexual?

3. ¿Es posible que la homosexualidad sea sólo una fase que puedas superar?

4. ¿Es posible que tu homosexualidad se derive de un miedo neurótico a las personas de tu mismo sexo?

5. Si nunca tuviste relaciones con una persona de distinto sexo, ¿no podría ser que lo que necesitas es un buen amante de distinto sexo?

6. ¿A quién has confesado tus tendencias homosexuales?

7. ¿Por qué los homosexuales se sienten obligados a llevar a los demás a su estilo de vida?

8. ¿Por qué insistes en ostentar tu homosexualidad? ¿Por qué no puedes ser simplemente quién eres y mantenerte tranquilo?

9. ¿Por qué ponen tanto énfasis en el sexo los homosexuales?

10. Parece haber muy pocos homosexuales felices. Se han desarrollado técnicas que podrían ayudarte a cambiar. ¿Has considerado la posibilidad de realizar una terapia de aversión?

11. Considerando la amenaza de la baja natalidad en España, ¿podría sobrevivir el país si todos fueran homosexuales como tú?

12. A pesar de la aprobación zapateril del matrimonio, la tasa de promiscuidad entre homosexuales es superior al 50 % ¿Por qué hay tan pocas relaciones estables entre los homosexuales?


Pues ya están tardando en poner el grito en el cielo. ¿O con esto no? Vaya panda de desgraciados… Y sólo llevamos 4 días de legislatura.

La torpeza de Rajoy

El padre fabrica el titular y el hijo lo explota. Para que luego digan que la izquierda no se preocupa por la familia (como Chaves o Carod). Atentos:

  • ¿También respetaría el derecho de adopción que se reconoce a las parejas homosexuales?
  • El de adopción no, no estoy de acuerdo.
  • ¿Entonces lo quitaría?
  • Yo lo cambiaría, sí; les quitaría el derecho.

Torpe, torpe y torpe. Implícitamente Rajoy está reconociendo que la adopción por parejas homosexuales es un derecho, y que él “lo quita” porque es así de malo. Y la adopción no es un derecho, al menos no de los padres, sino de los hijos a ser adoptados. Había mil formas de decirlo: “modificaría ese punto”, “cancelaria esa posibilidad”, etc. Y lo tuvo que decir de la peor forma posible. Me suena mal hasta a mí.

En cualquier caso también hay un poquito de manipulación en esto, porque entre lo que dice el titular de 20 minutos (respetará lo que diga el Constitucional) y lo que dice Público (que lo quitará si o si) hay bastante diferencia. De hecho hoy El Mundo (papel) afirma lo mismo, que esperará a lo que diga el Constitucional, pero que no está de acuerdo con que las parejas homosexuales adopten. Es decir, que él ha mostrado su opinión pero que respetará lo que diga el Constitucional. Pero ya es tarde. La progresía ya está sacándole partido al tema, tanto de forma oficial como oficiosa.

Y además yo creo que el PP no se debería quemar con este asunto. Porque nos guste o no, una persona soltera tiene la posibilidad de adoptar un niño. El hecho de que en una pareja homosexual sólo adopte uno pero el niño sea criado por ambos no quita ni añade nada a la situación cuando los “padres” son “los dos” (nunca mejor dicho). De hecho, que sean los dos cubre mejor al churumbel. Es decir, que el mal (o el bien, depende de para quién) ya está hecho. Por lo tanto es inútil que el PP se desgaste en este punto.

Este fin de semana un amigo me ha dicho que va a empezar los trámites para adoptar a un crio. Yo lo quiero mucho pero es una persona bastante irresponsable. Y lo peor no es que sea de izquierdas (que lo es, y mucho), sino que por su situación económica es bastante probable que se lo concedan, porque yo si sé cómo es, pero los demás no, y eso, por mucho que investiguen… Pobre del niño que pille…

P.D. Me susurran que Público va de culo y cuesta abajo. Vamos, que vende menos que un panadero sin harina. De hecho su influencia (si alguna tenía) ahora mismo es ya nula. Escolar junior debe estar tirándose de los pelos de la barbita esa tan asquerosa que tiene. Pero sinceramente, que se joda.

El matrimonio no es un derecho, es una obligación

Este fin de semana he tenido mucho tiempo para pensar. Las largas horas de meditación en casa me han permitido replantearme muchas cosas, y dudar de lo divino y lo humano como nunca antes lo había hecho. Apliqué el método cartesiano de “dudar de todo para alcanzar la verdad” y no dejé títere con cabeza. Y una de las víctimas de ese fin de semana de melancolía intelectual fue el matrimonio… homosexual.

¿Por qué existe el matrimonio? ¿Qué ha conducido a la sociedad a evolucionar en base a la estructura familiar que nace con el matrimonio? Sólo existe una posible explicación, tan sencilla como obvia: su propia supervivencia. La sociedad pasada, presente y futura necesita sobrevivir, y para ello necesita una estructura que permita su supervivencia a lo largo del tiempo (los modelos a lo Aldous Huxley acaban fallando).

Por ello surgió el matrimonio, con distintas variantes según el país, la religión, las costumbres, pero matrimonio al fin y al cabo. ¿Su objetivo primordial? Procrear, tener hijos, alimentarlos y cuidarlos hasta que puedan valerse por sí mismos y garantizar así la perpetuación del modelo social.

Por ello, en el matrimonio, los individuos adquieren una obligación para con toda la sociedad: tener hijos, garantizar la supervivencia del mundo en el que viven. Esa obligación no es baladí, ya que obliga a cuidar, alimentar y educar a los hijos durante muchos años. En compensación el Estado organiza y pone a disposición de las parejas una serie de ventajas que ayudan a aliviar su cometido. En los tiempos actuales, estas medidas se pueden resumir en, además del reconocimiento social, en una serie de ventajas económicas para la pareja: rebaja fiscal, pensión de viudedad en caso de fallecimiento de uno de los cónyuges, herencia, etc.

Así, las parejas adquieren una serie de obligaciones y a cambio se ven beneficiados de una serie de derechos. Todos felices y contentos, permiten prolongar el modelo social, y la supervivencia del mismo y de todos los mortales.

Pero ¿qué ocurre con el matrimonio homosexual, unión civil, o como se le quiera llamar? Tengo ya los oídos doloridos de oír hablar de derechos, de reclamación de derechos y de igualdad de derechos. Pero aquí nadie ha hablado de obligaciones por ningún lado. Claro, no conviene, porque se destapa el pastel.

El matrimonio homosexual es incapaz, per sé, de engendrar hijos. Por lo tanto es incapaz de colaborar en la prolongación y supervivencia del modelo social establecido. Un matrimonio homosexual no ayuda a la supervivencia del modelo social, no se ve obligado a ejecutar los mismos sacrificios que un matrimonio heterosexual con hijos. Y por lo tanto el Estado no tiene por qué “financiar” esa unión.

Tras los tres días del fin de semana dándole vueltas a la cabeza, no he conseguido encontrar ni una sola razón por la que una pareja homosexual “casada” tenga que beneficiarse de ningún tipo de ventaja fiscal, o de pensión de viudedad si una de ellas muere. ¿Por qué? ¿Qué les diferencia a ellos de mí? ¿Acaso contribuyen ellos más que yo a la prolongación del modelo social? No, no lo hacen. ¿Ellos pagan impuestos? Y yo también. No hay ninguna diferencia entre la situación fiscal de los matrimonios homosexuales y yo, o cualquier otro soltero. Absolutamente ninguna.

Entonces, ¿por qué me discrimina a mí el Estado? ¿Por qué yo no me puedo ver beneficiado de esa rebaja fiscal que sí tiene una pareja homosexual que en cualquier caso va a contribuir igual que yo a la prolongación del modelo social? ¿Qué le debe el Estado al matrimonio homosexual? Nada. O todo. Pero lo mismo que a mí, que estoy soltero.

Una vez desmontado el aspecto económico del matrimonio homosexual, ¿qué nos queda? Pues el aspecto legal y el del reconocimiento público. Respecto al primero, es muy sencillo: contrato entre las partes y ya no hay problemas a la hora de que se plantee un divorcio, herencia, o cualquier otro aspecto. Y respecto al segundo… ¿qué diferencia el matrimonio homosexual de, por ejemplo (y aquí me van a llover críticas e insultos) dos hermanas? ¿Acaso necesitamos que el Estado sancione el amor y el sexo? ¿Necesitamos un papelito y una firma que acredite mis sentimientos? ¿De verdad? Pensadlo.

Pues bien, si algunos deciden responder que sí a esta última pregunta, entonces que creen un registro de “reconocimiento público de amor” y que lo llamen matrimonio si quieren. Pero que no me discriminen a mí en el aspecto fiscal porque tanto un matrimonio homosexual como yo contribuimos exactamente lo mismo a la prolongación del modelo social. Lo mismo de mucho o lo mismo de nada, pero lo mismo.

Ahora las derivadas:

Derivada 1: me diréis que no todas las parejas heterosexuales tienen hijos. De acuerdo, pero el objetivo de la institución del matrimonio (civil o religioso) es fomentar que se prolongue el modelo social, no obligar a ello. Además, la tasa de matrimonio sin hijos no justifica ni siquiera la excepción.

Derivada 2: me diréis que “los matrimonios homosexuales si contribuyen a la prolongación y supervivencia del modelo social porque pueden adoptar, criar y educar hijos”. Bueno, yo como soltero también puedo adoptar. ¿Por qué me tienen que discriminar?

Derivada 3: también me diréis que las lesbianas sí pueden tener hijos mediante inseminación artificial. Es cierto, pero no hace falta ni siquiera que estén en pareja. Por lo tanto lo único que hace falta reconocer es "ayudas" para madres solteras, sean lesbianas o heterosexuales.


Igual hay algún aspecto más aparte del legal, económico y de reconocimiento público asociado al matrimonio (excluyendo los temas meramente religiosos) que sí establece una diferencia entre los individuos que constituyen un matrimonio homosexual y yo o un chico heterosexual como soltero. Si lo hay, por favor instruidme y prometo cambiar de punto de vista. Pero yo no lo veo por ningún lado. A mí me están discriminando y no sé por qué.

Como veis no hace falta acudir a la religión ni a las creencias o la fe para pensar que el matrimonio/unión homosexual, no tiene demasiado sentido. Es simple lógica. O decidme en qué me equivoco.

Ahora, a debatir (podéis despedazarme).

Reflexiones tras la tempestad

Hace un par de días, hastiado de ver cómo el PP y Mariano Rajoy protagonizaban una de cada dos entradas en algunas páginas webs de temática LGTB con tendencia bastante inclinada a la izquierda (casi tumbada) siendo atacado en todos ellos por el ÚNICO argumento de su oposición/indecisión/dudas sobre el matrimonio homosexual (el hecho de que hasta los afectados y hooligans necesiten usar dicho apellido para matrimonio nos indica que “no es lo mismo”) decidí reaccionar de la forma que hasta un niño de 8 años entendería: la ironía.

De ese hastío nació el diálogo que casi todos por aquí ya habéis leído. Lógicamente dicho diálogo es irreal, pero creedme, no dista demasiado de conversaciones reales que yo sí he tenido en Chueca o a través de algunos colegas por el messenger. Simplemente basta cambiar algunas de las respuesta referidas a “casarse” por “adoptar”, “PP homófobo que te odia”, “PP te considera ciudadano de segunda” o “PP facha” para que el diálogo sea, no sólo verosímil, sino excelentemente próximo a la realidad.

Porque tal como Pepito Grillo nos ha dejado magníficamente en un comentario, él votaría al PP si no fuera por su posición respecto al matrimonio homosexual. Es decir, de todas las razones que doy en la conversación “ficticia”, el matrimonio homosexual pesa más que todas ellas juntas y las que me dejé en el tintero. Y no sólo para él, sino para muchos otros homosexuales absorbidos por la órbita progre. El mensaje que nos está transmitiendo esta gente es que “como Zapatero te ha permitido casarte” (y eso que los progres modernos dicen que casarse es de carcas), haga lo que haga, ya puede ser la reencarnación viva de Stalin o Hitler (o Bush o Franco, para que los progres lo capten), hay que votarle. Y yo no puedo entender tal posicionamiento por mucho que lo intente.

De ahí que escribiera lo que escribí, porque a veces la ironía puede hacer despertar algunas mentes aturdidas con un “pues vaya, si va a ser verdad”. No lo hice con la intención de ridiculizar a “las maris de Chueca” (en el fondo, yo también lo soy) sino para ridiculizar un modo de razonar (o no-razonar) que hace aguas por los cuatro costados.

En el hipotético caso de que para mí el matrimonio homosexual fuera lo más crucial en mi vida, tampoco votaría a Zapatero. No podría colaborar con la persona que considero lo más dañino que le ha ocurrido a este país desde la restauración de la democracia. Ni aunque me permita “casarme”, ni aunque me ponga un apartamento en la playa, ni aunque me compre un Mercedes SLK y me ponga a mi disposición un harén de guapos efebos. Más que nada porque no tendría la conciencia tranquila.

Si otros son capaces de cargar con ello, adelante.

P.D. Muchas gracias a LD y César por hacerse eco y a todos los demás por las buenas palabras y los apoyos. ¡Y a seguir, que nos queda poco más de un mes!

Por qué no votar a Zapatero (I): la Ley contra la Homofobia

Puede convertirse en una nueva vuelta de tuerca (la definitiva quizás) en la campaña de Zapatero para fomentar el enfrentamiento social y la desestabilización de la sociedad española. La decisión no está tomada, pero el runrún ya ha empezado en los mentideros progresistas, y el temor a que se haga una realidad es demasiado poderoso, por lo que va a ser la primera razón para no votar a Zapatero que voy a esgrimir en esta serie de artículos.

Una ley contra la homofobia, la llamen como la llamen o la camuflen como la camuflen, en manos de un gobierno tan radical como el del PSOE (apoyado por facciones claramente extremistas como IU y ERC) puede convertirse en una verdadera amenaza para la libertad de expresión en España, así como un verdadero arma que la nueva policía del pensamiento zapateril empleará para someter a todos aquellos que discrepen de su forma de hacer política. Con ello conseguirá crear la desestabilización social que busca.

Y es que estoy radicalmente en contra de cualquier ley contra la discriminación. Me opuse a la Ley de Igualdad (verdadera vergüenza para el sexo femenino) y me opongo a esta. Las leyes contra la discriminación, además de estar abiertas a la más flagrante arbitrariedad y ser una clara fuente de injusta “discriminación positiva” acaban convirtiéndose en un medio de abuso por el colectivo objetivo de dicha ley. Zapatero y Zerolo no han tenido suficiente, y es probable que quiera terminar de estigmatizar a los homosexuales en su próxima legislatura, avergonzándonos a muchos que no compartimos su radical visión de las cosas.

Con una Ley contra la Homofobia, en los términos en los que el establishment gay radical de izquierdas lo entiende, podría perfectamente haber impedido concentraciones como la del pasado día 30 de diciembre. Una Ley contra la Homofobia podría poner en el banquillo a todo aquel que se atreva a criticar a los homosexuales. Una Ley contra la Homofobia podría permitir meter en la cárcel a César Vidal o Cristina López Schlichting y cerrar la COPE. Una Ley contra la Homofobia podría llegar a ilegalizar a organizaciones como Hazte Oir o el Foro Español de la Familia. Imagino que a muchos progres se les estará haciendo la boca agua con esto que digo, pero no dejaría de ser un paso más hacia el totalitarismo.

Y no sólo afectaría a la libertad de expresión y pensamiento, sino que además perjudicaría ampliamente a todos los homosexuales españoles. El temor a verse afectado por una Ley contra la Homofobia altamente radical podría impedir que los homosexuales declarados fueran contratados en cualquier empresa, simplemente por el hecho de que cualquier problema con dicho empleado podría interpretarse bajo esa ley y afectar gravemente a la empresa contratante. Suma y sigue.

Además, yo no quiero impedir que la gente sea homófoba, ni racista, ni machista. Yo no puedo imponer que los ciudadanos libres piensen de una determinada forma u otra. Yo defenderé siempre que un homófobo pueda seguir siéndolo si así le parece. Que no espere nada por mi parte, pero defenderé que pueda pensar lo que quiera. Y si esta persona comete un delito, sea cual sea su motivación, que todo el peso de la ley caiga sobre él, pero no porque lo ha cometido contra un homosexual, o un negro, o un blanco, o una mujer. Sino porque ha cometido un delito. ¿Hacemos también una Ley contra la Pijofobia para proteger a los pijos que son agredidos cada fin de semana a las puertas de Pachá? Venga por favor. Yo no quiero una policía del pensamiento.

Y precisamente porque no quiero una Ley contra la Homofobia, no voy a votar a Zapatero en las próximas elecciones.

Mañana tienes una cita con la libertad

A las 11 en la sala Borges de la Casa de América, “Cuba: Revolución y homosexualidad”. Para seguirlo en directo los que no puedan asistir, Libertad Digital ha habilitado este live-blog.


El apoyo al derecho a la vida y a la libertad de los homosexuales cubanos ya merece la pena por sí sólo como motivo para poyar la iniciativa. Pero además sabiendo la rabieta que tiene la izquierda gay militante (aquí y aquí), el apoyo se produce con un mayor placer.

¡No faltes!

Ser homosexual y musulmán

Ni siquiera en los países occidentales es fácil. En año nuevo el Herald Tribune publicó un artículo sobre cómo sobreviven los gays y lesbianas musulmanes en Berlín, y habla de su lugar de encuentro, la discoteca SO36, que mensualmente celebra la fiesta Gayhane (“hane” es “hogar” en turco) dedicada a los jóvenes árabes y turcos de la ciudad alemana.


Lo que más sobrecoge es la parte final del artículo.

Kader Balcik, a 22-year-old Turk from Hamburg, said: "For us, for Muslims, it’s extremely difficult. When you’re gay, you’re immediately cut off from the family."

He had recently moved to Berlin not long after being cut off from his mother because he is bisexual. "A mother who wishes death for her son, what kind of mother is that?" he asked, his eyes momentarily filling with tears.

Hasan, a 21-year-old Arab man, sitting at a table in the club’s quieter adjoining cafe, declined to give his last name, saying: "They would kill me. My brothers would kill me." Asked if he meant this figuratively, he responded, "No, I mean they would kill me."

"I’m living one life here and the other one the way they wish me to be," Hasan said, referring to his parents. He said he still planned to marry, but when he turned 30 rather than right away, as his parents wished. "I have to have children, to do what Islam wants me to do," he said. "I would stop with everything in the homosexual life. I would stop it."

He stood up from the table and called to his two friends. "All right, boys, let’s go dance," he said. "We’re here to have fun." And they marched off to the dance floor, smiling.


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